EN LAS PROFUNDIDADES DEL BOSQUE MÁGICO.
Hace mucho tiempo, antes de la llegada de los elfos y la elevación de los Magos Arcanos, existía en los adentros del bosque mágico una comunidad de variopintas criaturas. Aquellos seres, conocidos como los Primigenios, eran diferentes en sus formas, colores y costumbres, pero cada uno de ellos cumplía un papel esencial para preservar la sociedad del bosque.
El credo más antiguo practicado por los Primigenios era el Culto de los Huesos, en el que los diferentes participantes vestían con ropas negras y esqueletos de antepasados y animales para celebrar los diferentes ritos, siendo uno de los más importantes la agregación de nuevos miembros al grupo.
Los orcos constituían en un origen la parte más grande de la comunidad, y fueron los primeros en domesticar animales. En el momento en que se sitúa nuestra historia, su número había menguado, pero seguían siendo cruciales y unos fieros defensores ante posibles amenazas. Los ogros por su parte, se encargaban de vigilar a los prisioneros y liberarlos llegada la hora, bien fuese de una manera o de otra...
Se dice, que fueron los montaraces los que crearon el sistema de pasarelas y puentes que comunicaba todo el bosque, incluso al otro lado del río y que eran ellos los encargados de hacer guardias y vigilar las fronteras. Por último, las brujas eran las encargadas de cuidar y curar con sus pociones a toda la comunidad, y, oh, como olvidarlo, también fueron responsables en última instancia de la salida de los gnomos de debajo de la tierra.
En fin, no me andaré con más rodeos, comencemos con la historia de hoy...
Autores: Thurbaran, Caludioclick y Montse
Hace mucho tiempo, antes de la llegada de los elfos y la elevación de los Magos Arcanos, existía en los adentros del bosque mágico una comunidad de variopintas criaturas...
Aquellos seres, conocidos como los Primigenios, eran diferentes en sus formas, colores y costumbres...
... pero cada uno de ellos cumplía un papel esencial para preservar la sociedad del bosque...
El credo más antiguo practicado por los Primigenios era el Culto de los Huesos, en el que los diferentes participantes vestían con ropas negras y esqueletos de antepasados y animales para celebrar los diferentes ritos.
Uno de los ritos más importantes es la agregación de nuevos miembros al grupo, en la que los nuevos acólitos gatean al interior de las fauces óseas para teñir sus ropas e integrar sus nuevos huesos.
Los orcos constituían en un origen la parte más grande de la comunidad, y fueron los primeros en domesticar animales.
En el momento en que se sitúa nuestra historia, su número había menguado, pero seguían siendo cruciales y unos fieros defensores ante posibles amenazas.
Los ogros por su parte, se encargaban de vigilar a los prisioneros y liberarlos llegada la hora, bien fuese de una manera o de otra...
Se dice, que fueron los montaraces los que crearon el sistema de pasarelas y puentes que comunicaba todo el bosque, incluso al otro lado del río y que eran ellos los encargados de hacer guardias y vigilar las fronteras.
Estas plataformas separaban el mundo de las bestias, el suelo, y el mundo de las criaturas civilizadas. Además de las escaleras y puentes, el cielo servía como zona por la que desplazarse. Para moverse entre plataformas se usaban planeadores y alas de cuero, minuciosamente realizadas por los mejores ingenieros de la comunidad.
Pocos caminos dirigían hasta la recóndita comunidad, pero aun así, visitantes de otros mundos acudían a ella...
En el Árbol Mayor, las brujas eran las encargadas de cuidar y curar con sus pociones a toda la comunidad. Otras, se encargaban de estudiar las propiedades mágicas de unos cristales que habían brotado hacía poco del suelo, tras la caída de un meteorito en tierras lejanas...
Las astrónomas trataban de descubrir de donde había venido ese meteorito, que aparentemente se habría desprendido de un cuerpo celeste mayor...
Los gnomos, salidos hacía poco tiempo de debajo de la tierra, gracias a la insistencia de las brujas y druidas, exploraban ahora un mundo lleno de novedades para ellos...
Tantas cosas que hacer...
.. y en tan poco tiempo...
Multitud de criaturas habitaban el bosque en harmonía...
Otro de los medios de acceso a la comunidad era el río, y por ello debía estar protegido...
Decenas de tótems con huesos y cráneos hacían que los antepasados vigilasen este acceso, además los cencerros colgados entre los postes creaban una atmósfera sonora que causaba pavor a aquellos que desconocían el lugar...
Evidentemente, este acceso también era aprovechado por los miembros de la comunidad, en especial para el comercio con grupos que vivían en diferentes zonas del curso del rio...
Y eso es todo. Espero que os haya gustado el diorama de este año, si bien no hubo mucho tiempo para prepararlo, está hecho con cariño y repleto de detallitos, como ya es tradición. Gracias a los organizadores y a los compis que participaron en la expo, fue un placer formar parte de esta edición.
Un saludo y hasta la próxima!