La defensa de San Agustín de Tucson

Iniciado por belenbavi, 29 de Abril de 2026, 21:27:46 PM

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Autores: Enrique Montoliu, Mario Carvelli y Chema Torres (Valencia)

El Presidio Real de San Agustín del Tucson fue una construcción militar de vigilancia fronteriza, fundado por los españoles en el siglo XVIII en el actual territorio de Arizona (EEUU). La fortaleza original fue el casco histórico a partir del cual nació la actual ciudad de Tucson.

En 1779 la guarnición militar disponía de setenta y siete hombres, de los que solamente treinta y cuatro soldados eran españoles, siendo el resto mestizos, mulatos e indios. De toda la guarnición, treinta y siete eran dragones de cuera, soldados que contaban cada uno con cuatro caballos y una mula. Ese ganado era una de las razones de los incesantes conflictos con los apaches, que realizaban constantes razias para robarlos.

En noviembre de 1779 una numerosa partida de apaches se presentó ante el presidio de Tucson. Confiados en su superioridad numérica, no contaron con la experiencia y valor de los dragones de cuera, que en vez de refugiarse en el presidio, decidieron lanzarse al ataque contra los sorprendidos indios que, atónitos, no podían dar crédito a que fuesen ellos los atacados. El resultado fue la victoria hispana en un combate desigual, que enfrentó a quince dragones de cuera contra cerca de trescientos indios.

Siguió un periodo de relativa calma que permitió a los españoles, ayudados por guerreros pima y papagos, dos tribus cristianizadas y aliadas de los españoles desde hacía más de cuarenta años, ir extendiéndose por esa región e incluso fundar nuevos presidios en el territorio de los indios yuma.

Sin embargo, la guerra apache no terminó aquí: en mayo y diciembre de 1782 y posteriormente en 1784 volverían a lanzarse sobre Tucson con idénticos resultados.

Las luchas, escaramuzas y columnas de rescate de cautivos siguieron durante varios años, hasta que se firmó la paz en 1793. Tras ella, los apaches, yumas, chiricauas, navajos y otras tribus fueron poco a poco relacionándose con los españoles hasta terminar por convivir con ellos en las distintas misiones, presidios y asentamientos.

Hubo un periodo de algunos años de paz hasta que todo cambió con la independencia efectiva del virreinato de Nueva España en 1821. En 1846, México perdió esos territorios y llegaron otros soldados de frontera.